
Para muchas personas la estimulación da las orejas es el preámbulo de la pasión. Vale, orejas no es un nombre bonito y no parece muy sexy, pero las sensaciones que producen pueden hacer que te derritas como un flan.
Cuántas veces hemos sido testigo, bien en películas y alguna que otra que vez en directo, de una escena parecida a esta: él o ella sitúa su boca cerca de la oreja y le va dando besos apenas perceptibles… Poco a poco va recorriendo con la lengua toda su superficie.
Les da un mordisquito en el lóbulo y las vuelve a acariciar con suaves lametones.
Entonces susurra una frase que puede desencadenar un profundo disfrute y un deseo casi irrefrenable de explorar mayores sensaciones e ir más allá…Las orejas y los lóbulos tienen profundas connotaciones sexuales. Representan zonas altamente cargadas de erotismo para la mayoría de la gente. Asimismo, la sensualidad que despiertan las orejas está asociada a otros sentidos −además del táctil−. Nos referimos a los sentidos visual y auditivo.
Visualmente, unas orejas pueden denotar elegancia y distinción. En cierta forma, parecen enmarcar algunas facciones del rostro y verse engalanadas por las joyas más preciosas. No obstante, unas orejas bellas no requieren de ningún tipo de adorno.
En distintas culturas existen costumbres variadas para resaltar el atractivo de las orejas, que pueden ir desde la perforación de éstas hasta el más prolijo decorado con objetos de todo tipo o tatuajes.Auditivamente, las orejas son el conducto de los oídos y, como tales, son susceptibles a la seducción.
Son el vehículo del sonido −pueden guardar secretos inconfesables y despertar las más grandes pasiones−.
Algunos de esos secretos seguramente contienen experiencias muy sensuales: murmullos de deseo que han expresado placer y erotismo. O dulces palabras de amor, seductoras y atractivas frases de alianza, solidaridad, armonía… Podemos, igualmente, expresar admiración y gratitud por el gozo que sentimos en ese momento. ¿A quién no le gusta sentirse halagado?
Son una de las partes más sensibles del cuerpo, a partir del lóbulo o incluso en la parte trasera. En esta zona también se genera un escalofrío que recorre todo el cuerpo y que por tanto logra un mayor estado de placer a las parejas que buscan incitar al deseo.
Contrario a lo que se cree, las orejas son una zona más erógena en los hombres que en las mujeres; por tanto, los gays han de disfrutar esta forma de estimulación en ambas partes.
La manera más común de estimular esta zona es a través de la lengua, que junto con los labios y pequeñas mordiditas en la parte trasera de la oreja generan una gran satisfacción. Aunado a ésto, las palabras y susurros añaden un sabor diferente y una mayor descarga de energía en el cuerpo.
De ahí lo de comer la orjea?
Siempre lo he visto más en hombres que en mujeres, eso sí es cierto.
Me hace gracia lo de la imagen de películas y tal… La última vez que se lo hice a mi pareja, se levantó de la toalla (estábamos en la playa), se vistió a 15 metros de mí, y empezó a hacer comentarios un poco subidos de tono casi gritando. Toda la playa escandalizada. xD