El Betis no ha tardado en solicitar que se disputen los minutos de partido que faltan por jugarse. «Armando ha sido una víctima de todo esto, pero la gran víctima es el Real Betis Balompié. Hay que destacar la actuación del público y de los socios deteniendo a este individuo, que lo pusieron a disposición de las fuerzas públicas. Por ello, nuestro público no debe ser castigado por este hecho aislado y tenemos derecho a que se jueguen los minutos que restan», manifestó el responsable de los servicios jurídicos del club verdiblanco, Manuel Castaño. El Athletic, sin embargo, defiende que se decrete la pérdida del partido para el Betis, la otra posibilidad que recoge el artículo 86 de los Estatutos de la Federación por infracciones comunes «muy graves».
Según dicho artículo, el Ruiz de Lopera debería ser clausurado por un mínimo de cuatro partidos, aunque el pasado año, pese a calificar el botellazo a Juande Ramos como «muy grave», redujo en un encuentro el castigo mínimo que debía haber impuesto al Betis. Competición clausuró entonces el Ruiz de Lopera durante tres partidos al valorar como atenuante «el brillante historial del club y el hecho de que fuese una sola persona interviniente» y el partido Betis-Sevilla se continuó a puerta cerrada en Getafe.
Pues ya sabemos la sanción que se le ha impuesto al club. Creo que es justa en la medida, pero pienso que debería pagarla el gamberro que tiró la botella, pues el club no es culpable del hecho en si.